Iñigo Larrainzar

Etapa 2: BAJAS EN EL CAMINO

12 junio 2017 En Actualidad

La segunda etapa fue devastadora para nuestro equipo, Rafa no pudo tan siquiera tomar la salida, era imposible cortar los desajustes digestivos (por llamarlo de alguna manera), a parte de eso tenia el pompis malherido, así que se quedó fuera de la carrera, una pena.

Lo del resto fue la leche, sobre todo Víctor, Pepelu y un renacido Juan Luis. La historia comienza cuando estaba desayunando con el chiquito Jorge y aparece Juan Luis que no había cenado el día anterior y tenia una pirrilera del quince, y va y nos dice que se encuentra mejor y que iba a tomar la salida. A todo esto le sumas que se cogió para desayunar un café solo y un zumo de naranja, yo me quería cortar las venas al verlo, no daba crédito. Un tío con cagalera y se iba a desayunar un café solo, un zumo de naranja y cuatro cruasanes…

Pese a la insistencia de Jorge y de mi en que desayunara algo de arroz blanco no sirvió de nada. El descojono fue a la noche cuando supimos que había batido un nuevo récord, el que se ha retirado mas rápido de una Titan, en el kilómetro 4. Se tuvo que dar la vuelta porque le flaqueaban las fuerzas, la madre que me parió… ole por Juan Luis, con dos pelotas.

Otro caso fue el de Víctor, ni cenó, ni desayunó, pero decidió salir y dijo “hasta donde llegue”. Nos fuimos juntos y fue un primer tramo de etapa brutal, teníamos que atravesar 3,5 km de dunas a pie con un viento que parecía un puñetero huracán. Tardamos hora y media en atravesar ese suplicio y cuando salimos y se podía ciclar, el aire era tan tan agresivo que apenas nos dejaba avanzar.

Pasados 25 km más o menos, se aumentó el ritmo del grupo en el que íbamos y yo avancé hasta el puerto de hidratación en el km 50. Era más o menos a la mitad, y allí nos esperaba nuestro amigo Enrico. Un paisano de aquí mismo, de Úcar, biker entusiasmado y siempre con una sonrisa en la cara que se agradece un huevo. Llegar destrozado y que toda esta gente te recoja y te atienda de la manera que lo hace, no tiene precio.

Se encargan de darte agua fresquita, de quitarle el tapón a la botella (qué chorrada eh, pero a veces ni puedes), de quitarte la mochila, recargarte el camelback y de todo lo que les pidas y siempre con un buen rollo increíble, aunque alguna bronquilla de vez en cuando también me cayó y que luego os contaré.

Ya en la estación, esperé a que llegara Ecequiel a ver si traía noticias de Víctor. Llegaba a pocos minutos de diferencia y ese fue uno de los momentos mas duros de la Titan. Nada más verme me dijo “Iñi, no puedo. Me retiro” yo no me lo podía creer, pero era verle la cara y saber que realmente estaba muy jodido. Sabía lo difícil y complicada que era para él tomar una decisión así. Si algo tiene Víctor es el espíritu competitivo, alimentado por la ilusión con la que había organizado todo esto, el poder acabar la prueba por él, por su familia, su chica, sus amigos, y por los patrocinadores, amigos suyos, y a los que quería agradar con la llegada a meta en esta prueba.

Era después de Jorge el que mejor preparado estaba para el reto, y el que mejor se había entrenado, su estado físico era total. Pero por culpa de una gastroenteritis se tuvo que quedar en aquel puesto de hidratación y retirarse de la carrera.

No hubo palabras en la despedida, en realidad no las soporto, me considero en según qué circunstancias bastante frágil, y esta era una de ellas. Le dí un abrazo y seguí mi camino. No quise quitarme las gafas porque hubiera visto como estaba, ya sólo de pensar en lo que la Titan significaba para él. De todas maneras socio, aunque no completaste los km de la competición, esta carrera te la puedes dar por ganada. Sólo con el esfuerzo y sacrificio que has tenido que hacer par llevarnos a todos hasta ahí, te tienes que permitir estar satisfecho contigo mismo. Además creo que vamos a vivir más de una aventura juntos…

A partir de ahí ya fue otra carrera. Pepelu también se tuvo que retirar jodido con el estomago. De hecho ha sido la edición con mas abandonos por este motivo. Con Pepelu, Victor, Rafa y Juan Luis fuera de la carrera, nos quedamos Ecequiel y yo para vivir esta aventura en pareja, dado que Jorge viene de otro planeta y le costaba hacer las etapas cuatro horas y media a lo sumo cinco…

Iñigo.

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